
Guille Milkyway, el nombre detrás de LA CASA AZUL, es sin duda el artista efervescente, el que ha conseguido derribar las barreras del comercialismo, para llevar a todos los oídos el bubblegum, el sunshine-pop, el europop y todos esos estilos que merodean en torno a las melodías más hermosas y los arreglos perfectos.
No hay comparación posible, su identidad es propia e inconfundible: Guille Milkyway ha transgredido fronteras entre estilos (como por ejemplo ese «Yo también» de acento rumbero que le sirvió para ganar el Goya a la mejor canción), y a lo largo de sus discos de estudio ha firmado canciones tan redondas, adictivas e irresistibles como «Podría Ser peor», «La Revolución Sexual», «El Momento» «Los Chicos Hoy Saltarán A La Pista» o «Nunca Nadie Pudo Volar».